Hora La Atencion Vuelve Gradualmente

hora la atencion vuelve, gradualmente, a las victorias de los equipos de futbol y los deslices de los famosos.

El problema es que la Policia Cientifica fue al cementerio de la Almudena con sus tubitos de ensayo a comprobar quien demonios estaba enterrado en el nicho marcado como SAN-

DRA FAJARDO.

Y, cinco dias despues, lo que sucedio te sorprendera.

—El analisis de ADN es concluyente —le dice Mentor a Antonia por telefono—. La mujer de la tumba es la hija de Nicolas Fajardo.

—¿Como de concluyente?

—99,8% de concluyente.

—Es bastante concluyente, si —admite Antonia.

—No van a hacerlo publico. Oficialmente, el caso esta cerrado.

Que sorpresa.

Antonia Scott tiene un problema.

Le falta un cadaver y le sobra otro.

Porque si la mujer de la tumba es la hija de Nicolas, ¿quien es entonces la mujer a la que ella disparo en el tunel? ¿Quien es la mujer que huyo, que activo la bomba trampa y sobre la que se derrumbo media tonelada de cascotes?

Cuyo cadaver —ese es el que le falta— aun no se ha encontrado.

Antonia no para de darle vueltas al misterio.

No puede dejar de pensar en como le hablaba, como se dirigia a ella. Como si la conociera. Con una familiaridad inexplicable, que Antonia achacaba a la locura.

Ahora ya no lo tiene tan claro.

Las ultimas frases de Sandra —por llamarla de alguna forma— siguen resonando en su memoria.

Tu, que lo recuerdas todo, ¿no te acuerdas de a quien has hecho dano? ¿Que secuelas dejo tu batalla contra el mal?

El me recogio, y me hizo mejor.

El.

No elegimos el nombre de un profeta por casualidad.

Un profeta habla por un poder mayor.

Un profeta anuncia al que vendra.

—¿Y que es lo que viene ahora? —ha preguntado Jon.

Antonia duda de si debe involucrarle en esto —o cuanto puede contarle—, pero al final va al armario de su dormitorio. Cuando regresa, trae una abultada carpeta marron. Vieja, manoseada.

Se sienta en el suelo —de espaldas al ficus, las cosas llevan su tiempo— y comienza a expandir el contenido de la carpeta sobre el suelo.

Jon, resignado ya a la incomodidad, se sienta a su lado.

—He pensado que, mientras Mentor no encuentra otro trabajo para nosotros, quizas podrias ayudarme con un pequeno proyecto personal. El unico caso que aun no he logrado resolver.

—Mentor me hablo de ello. Pero no me dijo de que se trataba. ¿Cual es el caso que el ser humano mas inteligente del planeta no es capaz de resolver?

Antonia no lo dice, pero piensa en como los sistemas complejos se reajustan. La escalada. La policia compra semiautomaticas, los criminales compran automaticas. Se ponen chalecos antibalas, ellos usan balas perforadoras. Pones a una mente especial a trabajar por su cuenta y ellos…

—Siempre hay alguien mas inteligente que tu.

De la carpeta extrae una pequena bolsa de plastico zip y se la tiende a Jon. Contiene una cartulina. Cuando Jon le da la vuelta, ve una fotografia.

Esta realizada desde lejos, y muestra a un hombre elegante de unos treinta y cinco anos. Pelo rubio y ondulado. A punto de subirse a un coche. Jon piensa que tiene cierto parecido con el actor escoces que protagonizaba Trainspotting. Pero es dificil decirlo. La imagen es borrosa.

—Es la unica foto que existe de el. De hecho, el no sabe que existe. De lo contrario, no hubiera parado hasta destruirla y matar a todos los que la han visto. Tiene un cierto gusto por lo teatral.

—¿Quien es?

—Un asesino a sueldo. Quizas el mas caro del mundo, no lo se. Sin duda, el mejor. Puede hacer pasar cualquier asesinato por una muerte accidental. Incluso los mas complicados. Ha trabajado en America, en Oriente Medio, en Asia… Desde hace tres anos se ha instalado en Europa.

Jon se sorprende. Hay unos cuantos asesinos a sueldo en activo en Europa, y todos ellos tienen cierto predicamento entre las fuerzas del orden. Al fin y al cabo, que se sepa de ti es buena publicidad.

—¿Por que no he oido hablar de el?

—Porque este no es el tipico pistolero, Jon. Este hombre es diabolico. Casi nunca se acerca a la victima personalmente. Su metodo favorito es obligar a alguien para que mate por el.

El inspector Gutierrez se rasca el pelo.

—Parece un tipo serio.

—Es el hombre mas peligroso que existe, Jon. Diabolico —insiste ella—. Y quiero que me ayudes a cazarlo.

—¿Como se llama?

—Su nombre real no lo se. Nadie lo sabe.

Antonia duda un momento. Y finalmente dice el nombre, el nombre que no ha vuelto a pronunciar en voz alta desde hace tres anos. Desde que entro en su casa, desde que le disparo a ella, desde que dejo a Marcos en coma. Desde que se lo robo todo.

—Se hace llamar senor White.

Madrid, junio de 2015 – mayo de 2018

Nota del autor

Nota del autor

Me gusta incluir algunos detalles sobre los sucesos reales que han inspirado o servido de documentacion para mis novelas, y por alguna razon hay lectores que los aprecian.

Comencemos por la inteligencia de Antonia: no esta tan lejos de la realidad. Para la creacion de sus procesos mentales me he basado en el modo en el que descubrieron la grandeza de su propia mente y las capacidades de dos mujeres: Marilyn Vos Savant, con un cociente intelectual de 228 (si bien los numeros son discutidos) y Edith Stern, que a los dieciseis anos ya era profesora de Matematicas Abstractas en la Universidad de Michigan. En el caso de Edith, con un cociente de 205, la naturaleza no obro sola. Dos dias despues de su nacimiento su padre, Aaron Stern, dio una rueda de prensa para comunicar que iba a convertir a su hija en un genio. Dedico su vida entera y todo el tiempo de la nina (a la que aparto de su madre) a esa tarea, trabajando con tarjetas en las que le mostraba animales, edificios famosos y conceptos desde que tenia semanas de edad. A los dos anos la nina conocia el alfabeto completo. Hoy Edith tiene 128 patentes a su nombre y es una de las personas cuyo trabajo mas ha influido en la computacion en tiempo real. El metodo, aunque inhumano y absolutamente desaconsejable, no es la primera vez que se usa. Teon ya lo empleo en el siglo IV con su hija Hipatia, la primera mujer reconocida como un genio universal. Hipatia destaco en los campos de las matematicas, la filosofia y la astronomia. Fue asesinada por una turba de fanaticos religiosos. Los motivos han dado para muchos libros apasionantes, no dejes de buscar alguno, lector.

Me he tomado algunas libertades con la geografia de Las Rozas y el barranco de Majalacabra, el lugar donde he situado el Centro Hipico, que espero que los vecinos de Las Rozas sepan perdonarme.

El poema que inicia el amor entre sir Peter Scott y Paula Garrido, causa ultima de la existencia de Antonia Scott, es Tigre, Tigre. Es, efectivamente, el poema mas hermoso jamas escrito. Una lectura reposada, incluso en su traduccion al espanol, llena el alma de belleza, de miedo y de desconcierto. Blake dialoga con el Mal, encarnado en el tigre, y se pregunta:

¡Tigre! ¡Tigre!, fuego que ardes

en los bosques de la noche,

¿que mano inmortal, que ojo

pudo idear tu terrible simetria?

Blake interroga al tigre y a los cielos distantes sobre ese Dios, ignorante a las plegarias, capaz de crear al cordero y a una pesadilla de tres metros. Todo el poema es magnifico, pero el verso que la madre de Antonia le recita a su futuro marido me parece el mas significativo. Al fin y al cabo, ella es el horno que forjara un cerebro cuyo unico proposito es vencer al Mal.

La frase «¿Como era tu rostro antes de nacer?» es un koan, al igual que podria serlo la paradoja de la fuerza irresistible. Los ejercicios de logica que plantean argumentos irresolubles siempre me han apasionado. De hecho, la palabra china maodun, «paradoja», es una de esas palabras especiales que Antonia podria incluir en su vocabulario. Literalmente significa «lanza-escudo». La historia del origen etimologico la recoge un tratado filosofico del siglo III, Han Feizi.

El cuento narra como un hombre intentaba vender una lanza y un escudo. Los potenciales compradores preguntaban:

—¿Como de buena es la lanza?

—¡Puede perforar cualquier escudo!

—¿Y tu escudo?

—¡Podria parar cualquier lanza!

—¿Y que ocurriria si tu escudo intentase parar tu lanza?

Y entonces el hombre no supo que contestar.

Una aclaracion final, aunque supongo que no hace falta, pero tengo la sensacion de que con ella me voy a ahorrar muchas cartas.

Si.

Antonia y Jon regresaran.

Agradecimientos

Agradecimientos

Quiero dar las gracias.

A Antonia Kerrigan y todo su equipo: Hilde Gersen, Claudia Calva, Tonya Gates y los demas, sois los mejores.

A Carmen Romero, que creyo en este libro por encima de todo y de todos, que tuvo mas paciencia conmigo de la que merecia. A todo el equipo de Penguin Random House y muy especialmente a los comerciales, que se dejan la piel y el aliento en la carretera para hacer apostolado de nuestros libros. A Raffaella Coia, Eva Armengol y Juan Diaz.

A Rodrigo Cortes, que resto horas —ya de por si escasas— al sueno durante el montaje de su genial largometraje Blackwood para leer el manuscrito y hacer imprescindibles aportaciones.

A Arturo Gonzalez-Campos, mi amigo, mi socio en tantas locuras, que leyo, aporto y me tranquilizo.

A Javier Cansado, que no se lo ha leido, pero ha visto el trailer.

A Joaquin Sabina y Pancho Varona, que me arrullan desde el altavoz.

A Manuel Soutino, otra vez has vuelto a estar, con tus animos, con tu amistad. Gracias. Te debo mucho.

A Barbara Montes, siempre. Incluso cuando mientras escribias tu propia novela, El Pintor de Tiovivos (¡pronto en librerias!), te preocupaste por echarme una mano con esta. Tu eres mi Guantelete de Infinito con todas las gemas dentro. Te quiero.

Y a ti, lector, por haber convertido mis obras en un exito en cuarenta paises, gracias y un abrazo enorme. Un ultimo favor. O mejor dicho, dos favores.

El primero: no hables a nadie del final, ni me hagas comentarios en redes sociales acerca del final. Si escribes una resena en una libreria online o en Goodreads (gracias, por cierto, eso ayuda mucho), no comentes nada, ni siquiera bajo la etiqueta SPOILER, pues todo el mundo podria verlos y se arruinaria la sorpresa. Si quieres comentarme o preguntarme algo sobre ESE TEMA, puedes hacerlo por email, y te respondere con mucho gusto personalmente.

El segundo favor: Si has pasado un buen rato, escribeme y cuentamelo (pero insisto: ¡pero no hables del final en redes!).

juan@juangomezjurado.com

twitter.com/juangomezjurado

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